La Conformación Histórico-Social de los Derechos Humanos

Acto de Recuperación Centro de Detención Clandestino La Perla Foto_Martin Gaitan
Por Profesor Oscar Lupori
Conviene tener en cuenta que los Derechos Humanos, como se experimentó en los últimos tiempos, se dicen, se hacen realidad en la sociedad a resultas de luchas económicas, sociales y políticas y habilitaciones culturales. Luchas contra los autoritarismos de la monarquía, tiranías, dictaduras y dogmatismos – moralismos religiosos legaron formas socio culturales para la independencia, la autonomía y la igualdad. También los esclavos reaccionaron contra su situación y fueron construyendo un sentido histórico de libertad y un bagaje de garantías de la libertad.

Huelgas obreras, estrategias de sobreviviencia y puebladas fueron organizando las exigencias de acceder a bienes y servicios que hicieran posible una calidad de vida.

Esas luchan brotaron de sectores sociales que sintieron bronca e indignación ética ante situaciones que les impedían vivir como seres humanos. Así mientras resistían ante quienes se abusaban de ellas, las explotaban e imponían cargas insoportables buscaban caminos para cambiar tales condiciones de existencia. Sentían que, unidos, podían darse otra existencia, tomaban una mejor conciencia de lo que les correspondía y generaron medidas económico – sociales -político - jurídicas que les aseguraran lo que necesitaban ellas para sí y el universo humano.

Así historiando esa constante producción política – ética nos encontramos con:

  • Las luchas desde fines de la edad media hasta ahora por construir condiciones de ciudadanía y los derechos civiles y políticos. En este caso se trata de poner límites a los grupos de poder que en base a sus intereses mezquinos impiden las mayorías gozar de la vida, la libertad y del poder;
  • Las luchas posteriores a la revolución industrial por trabajar y lograr una distribución igualitaria de lo producido y condiciones laborales dignas. Derechos económicos y sociales para acceder a vestir, tener una vivienda, usar los adelantos de las tecnologías.... condiciones para ser un ser “humano” que con su trabajo transforma el medio externo para ser más;
  • Las luchas, a partir de mediados del siglo XIX y durante todo el siglo XX, de las mujeres, de los negros, de la descolonización de los niños y adolescentes, de las homosexuales… contra la discriminación socio – cultural. Exigían cambios políticos culturales que les permitieran ser tratados con el mismo respeto y tener iguales oportunidades y aprecios en la educación, el trabajo, la política que los/as demás. De esa manera modificaban el núcleo ético mítico de sus culturas, el imaginario social e iban construyendo los derechos sociales y culturales;
  • Las luchas, desde las guerras de la independencia latinoamericana a los procesos del siglo XX sobre todo después de la guerra del 39 al 45, de los pueblos colonizados por conquistar su independencia dieron a luz los derechos de los pueblos y al principio de autodeterminación de los mismos. Dieron respaldo y una mejor comprensión de la soberanía y de la igual dignidad y valía entre los pueblos integrantes del género humano en la aceptación de las diferencias;
  • Las luchas de los ecologistas contra la contaminación del medio ambiente generaron otra conciencia sobre la naturaleza proveedora de recursos limitados y sobre el riesgo atómico y los fenómenos físico – químicos que deterioran o destruyen factores necesarios para vida humana y la existencia de nuestro mundo.

Esos orígenes y constantes modificaciones sostenidas en las luchas de los oprimidos les abren a alcances universales e inalienables y a una interconexión integral de cara la visión estrecha y mezquina de los diferentes grupos de poder. Sean ellos dirigentes económicos, sociales, religiosos, políticos, culturales… Son una conquista ganada por presión, son un reconocimiento invistiendo a la organización socio cultural lograda de algo que corresponde en cuanto seres humanos. Por lo mismo son principios ético-políticos que configuran esencialmente a la democracia. Podemos decir que según sea el respeto y promoción de los Derechos Humanos que tengamos será la calidad de la democracia en la que vivimos o soñamos.

Por tanto cuando hablamos de Derechos Humanos nos referimos a la construcción histórica de la conciencia y de las condiciones de posibilidad de vivir realmente la DIGNIDAD de SERES HUMANOS. Se sabe que tal dignidad consiste en que el ser humano nunca es medio sino siempre fin. Todo se ordena hacia él / ella pues nunca está destinado a ser recurso, medio, factor, número o parte de.... Por el contrario para que pueda realizarse están como medios: la economía, la sociedad, la cultura a las cuales no debe sacrificarse ningún ser humano individual. Todos los seres humanos y cada uno de ellos tienen la misión en el mundo de ser protagonistas de su vida y de la historia de su mundo. Nunca puede ser considerado medio para alcanzar algo (por ejemplo un recurso para realizar un proyecto....), ni factor de algo ubicado por encima de él/ella (por ejemplo capital humano en el mercado). Siempre es fin y todo se debe ordenar con miras a él/ella.

Así concluimos subrayando que la validez a los Derechos Humanos no viene de estar instituido legalmente sino de la experiencia de la exigencia política – ética de que son necesarios para existir humanamente. Que la garantía real de que dispongamos de los mismos pasa por la atención – la vigilancia y la defensa social.

En otras palabras los humanos resistieron, lucharon por liberarse de la opresión, de las condiciones que no los dejaban vivir dignamente. Grupos y comunidades, enfrentando la situación de abandono, explotación y violencia, afrontaban y respondían a la conciencia simultánea de la opresión y de lo que les correspondía. En ese andar resistían y frenaban las fuerzas de la opresión y sus estructuraciones y dispositivos a la vez que lentamente producían utopías, sueños rectores y engendraban proyectos para otras reglas y condiciones de convivencia.

Por cuanto los Derechos Humanos son el reconocimiento sociopolítico mediante discursos, prácticas sociales, políticas y legislaciones, título habilitante a gozar de: por ejemplo de la vida, de un medio ambiente limpio y estético, de la libertad...; acceder a: por ejemplo al trabajo, a la comida, a la vivienda, a paisajes; a estar seguros, protegidos de: por ejemplo, del deterioro o amenazas de la naturaleza, de la explotación, de la violencia. Ese título le corresponde a cualquier/a por ser un ser humano, sea niño/a, anciano/a, mujer o varón, blanco o negro, bueno o perverso... etc, y los/as demás tienen la obligación ética y jurídica de respetarlos y posibilitarlos ya que es bien común de y para todos/as y cada uno/a.

Fruto de esas luchas lentamente se fueron generando organizaciones, locales, regionales y mundiales; “Declaraciones” que expresan una conciencia obtenida y consensuada de la Dignidad Humana y de los Derechos Humanos. Ellas sirven de guía para la educación, la comunicación y las políticas. También se produjeron Constituciones liberales y sociales, Leyes internas, “Pactos” y “Convenciones Internacionales” con que se obligan los Estados y los Organizaciones de modo tal que si alguien ve lesionada su dignidad humana o violado algún derecho humano pueda emprender una acción jurídica contra su Estado o la Organización correspondiente.