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La Conformación Histórico-Social de los Derechos Humanos
Huelgas obreras, estrategias de sobreviviencia y puebladas fueron organizando las exigencias de acceder a bienes y servicios que hicieran posible una calidad de vida. Esas luchan brotaron de sectores sociales que sintieron bronca e indignación ética ante situaciones que les impedían vivir como seres humanos. Así mientras resistían ante quienes se abusaban de ellas, las explotaban e imponían cargas insoportables buscaban caminos para cambiar tales condiciones de existencia. Sentían que, unidos, podían darse otra existencia, tomaban una mejor conciencia de lo que les correspondía y generaron medidas económico – sociales -político - jurídicas que les aseguraran lo que necesitaban ellas para sí y el universo humano. Así historiando esa constante producción política – ética nos encontramos con:
Esos orígenes y constantes modificaciones sostenidas en las luchas de los oprimidos les abren a alcances universales e inalienables y a una interconexión integral de cara la visión estrecha y mezquina de los diferentes grupos de poder. Sean ellos dirigentes económicos, sociales, religiosos, políticos, culturales… Son una conquista ganada por presión, son un reconocimiento invistiendo a la organización socio cultural lograda de algo que corresponde en cuanto seres humanos. Por lo mismo son principios ético-políticos que configuran esencialmente a la democracia. Podemos decir que según sea el respeto y promoción de los Derechos Humanos que tengamos será la calidad de la democracia en la que vivimos o soñamos. Por tanto cuando hablamos de Derechos Humanos nos referimos a la construcción histórica de la conciencia y de las condiciones de posibilidad de vivir realmente la DIGNIDAD de SERES HUMANOS. Se sabe que tal dignidad consiste en que el ser humano nunca es medio sino siempre fin. Todo se ordena hacia él / ella pues nunca está destinado a ser recurso, medio, factor, número o parte de.... Por el contrario para que pueda realizarse están como medios: la economía, la sociedad, la cultura a las cuales no debe sacrificarse ningún ser humano individual. Todos los seres humanos y cada uno de ellos tienen la misión en el mundo de ser protagonistas de su vida y de la historia de su mundo. Nunca puede ser considerado medio para alcanzar algo (por ejemplo un recurso para realizar un proyecto....), ni factor de algo ubicado por encima de él/ella (por ejemplo capital humano en el mercado). Siempre es fin y todo se debe ordenar con miras a él/ella. Así concluimos subrayando que la validez a los Derechos Humanos no viene de estar instituido legalmente sino de la experiencia de la exigencia política – ética de que son necesarios para existir humanamente. Que la garantía real de que dispongamos de los mismos pasa por la atención – la vigilancia y la defensa social. En otras palabras los humanos resistieron, lucharon por liberarse de la opresión, de las condiciones que no los dejaban vivir dignamente. Grupos y comunidades, enfrentando la situación de abandono, explotación y violencia, afrontaban y respondían a la conciencia simultánea de la opresión y de lo que les correspondía. En ese andar resistían y frenaban las fuerzas de la opresión y sus estructuraciones y dispositivos a la vez que lentamente producían utopías, sueños rectores y engendraban proyectos para otras reglas y condiciones de convivencia. Por cuanto los Derechos Humanos son el reconocimiento sociopolítico mediante discursos, prácticas sociales, políticas y legislaciones, título habilitante a gozar de: por ejemplo de la vida, de un medio ambiente limpio y estético, de la libertad...; acceder a: por ejemplo al trabajo, a la comida, a la vivienda, a paisajes; a estar seguros, protegidos de: por ejemplo, del deterioro o amenazas de la naturaleza, de la explotación, de la violencia. Ese título le corresponde a cualquier/a por ser un ser humano, sea niño/a, anciano/a, mujer o varón, blanco o negro, bueno o perverso... etc, y los/as demás tienen la obligación ética y jurídica de respetarlos y posibilitarlos ya que es bien común de y para todos/as y cada uno/a. Fruto de esas luchas lentamente se fueron generando organizaciones, locales, regionales y mundiales; “Declaraciones” que expresan una conciencia obtenida y consensuada de la Dignidad Humana y de los Derechos Humanos. Ellas sirven de guía para la educación, la comunicación y las políticas. También se produjeron Constituciones liberales y sociales, Leyes internas, “Pactos” y “Convenciones Internacionales” con que se obligan los Estados y los Organizaciones de modo tal que si alguien ve lesionada su dignidad humana o violado algún derecho humano pueda emprender una acción jurídica contra su Estado o la Organización correspondiente.
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